Cuáles son los peligros de Internet para tus hijos y cómo mantenerse alerta
Internet es una herramienta poderosa que brinda a los niños acceso a información, educación y posibilidades de conexión global. Sin embargo, también presenta riesgos significativos que pueden afectar su seguridad, bienestar emocional y desarrollo saludable. Siendo realistas, negar por completo el acceso a Internet como prevención, no es la solución más efectiva ni realista en la era tecnológica.

Internet es una herramienta educativa clave, hoy en día, gran parte del aprendizaje ocurre en entornos digitales: tareas escolares, investigaciones, plataformas educativas, videos formativos y clases virtuales. Negar el acceso puede limitar sus oportunidades de aprendizaje y afectar su desarrollo académico y para la vida en general.
Además que la prohibición total puede aumentar la curiosidad. Cuando algo se prohíbe por completo los niños y niñas pueden buscar acceso a escondidas, usar dispositivos de amigos, ocultar actividades y no tomar las precauciones debidas. Recuerda, lo más importante no es prohibir, sino acompañar, educar y proteger.
Proteger a la niñez en el entorno digital es una responsabilidad compartida entre familias, escuelas, comunidades y plataformas tecnológicas. A continuación exploramos los principales peligros en línea para los niños y presentamos estrategias prácticas basadas en evidencia para que padres y cuidadores se mantengan alerta, informados y empoderados.
Principales peligros de Internet para los niños
1. Ciberacoso (Cyberbullying)
El ciberacoso implica agresiones, amenazas o humillaciones a través de medios digitales como redes sociales, juegos o chats. No se limita al aula; puede ocurrir 24/7 y llegar a amplias audiencias.
Según proyecciones recientes, hasta el 70 % de los niños podrían haber experimentado ciberacoso o victimización en línea para 2025 debido al uso creciente de plataformas digitales.
El bullying puede traer consecuencias graves como baja autoestima, ansiedad, aislamiento social y problemas de salud mental. Las víctimas de ciberacoso muestran mayor riesgo de ansiedad, depresión y comportamientos autolesivos, y pueden tener hasta un 50 % más probabilidad de pensamientos suicidas.
En este caso como padre o adulto responsable, lo mejor es mantener una comunicación abierta y constante, explícales qué es el ciberacoso: insultos, amenazas, burlas, difusión de fotos sin permiso o exclusión en grupos. Reconocerlo es el primer paso para detenerlo, esto les ayudará a tus hijos a reportarlo, actuar correctamente y a no ignorar o normalizar mensajes o conductas que los hagan sentir incómodos.
Es importante reforzar el autoestima de tus hijos. Los niños y niñas con una autoestima fuerte son menos vulnerables al impacto emocional del acoso. Valida sus emociones y recuérdales su valor.
2. Exposición a contenidos inapropiados
Los niños pueden toparse con contenido violento, sexual explícito o perturbador sin intención, simplemente navegando o a través de algoritmos.
Más de 70 % de los niños de 7 a 18 años han visto pornografía en línea accidentalmente, a menudo mediante búsquedas aparentemente inocentes.
El acceso frecuente a este tipo de contenidos está relacionado con cambios en el comportamiento, expectativas poco saludables y normalización de violencia o sexualización.
3. Depredadores en línea y abuso sexual digital
Personas con intenciones maliciosas pueden contactar a niños y niñas, haciéndose pasar por alguien de su edad, con objetivos de manipulación, explotación o abuso.
En países como Reino Unido, los delitos de explotación sexual en línea han aumentado más de 25 % en un año, con miles de casos reportados oficialmente.
Un estudio UNICEF informó que 9 % de los menores ha sufrido presión para enviar fotos íntimas, con 7,8 % recibiendo propuestas sexuales de adultos en línea.
Lo preocupante de esto es que no solo sucede en redes sociales, también en plataformas o aplicaciones de juegos.
4. Privacidad y seguridad de datos
Los niños frecuentemente comparten información personal como nombres, ubicación, dirección de la escuela o fotos sin comprender las implicaciones.
Aunque las redes sociales deben ser uso exclusivo para mayores de edad, una gran proporción de niños tiene acceso libre a redes sociales sin supervisión parental, y muchos pueden chatear sin que los padres lo sepan, aumentando la posibilidad de robo de identidad, fraude, depreadores sexuales, etc.
Por otro lado, también se encuentran expuestos a "malware o virus" mediante enlaces maliciosos, descargas infectadas, que incluso pueden conducir a estafas comprometiendo la seguridad fisíca, pero también información privada de ellos y sus padres.
5. Adicción a Internet y sobreuso
El uso descontrolado de dispositivos y redes sociales puede afectar la vida diaria del niño. Pasar muchas horas al día en línea se ha vinculado a bajo rendimiento escolar, aislamiento, problemas de sueño. menor actividad física y falta de interés por socializar con otros individuos.
6. Desinformación y noticias falsas
Los niños pueden encontrar contenidos falsos o engañosos que influyen en sus opiniones y valores sin filtros críticos apropiados. Un porcentaje significativo de adolescentes ha visto noticias deliberadamente falsas en redes sociales, creyendolas, difundiendolas y volviéndolas virales.
¿Qué puedes hacer como adulto?
1. Educación, comunicación y confianza: hablar abiertamente con los niños sobre su vida digital y educarlos sobre riesgos y señales de alerta: fomenta una comunicación abierta sin juzgar y definine reglas claras sobre horarios de uso y sitios permitidos.Recuerda que la educación sobre seguridad digital fortalece la resiliencia del menor.
2. Monitoreo y supervisión responsable: acompañar y observar el uso diario: emplea herramientas de control parental para filtrar contenido inadecuado y revisa el historial de navegación constantemente, si ves algo inapropiado conversa sobre ello de forma tranquila, pero clara y transparente. El monitoreo no debe ser intrusivo sino protector.
3. Enseñar sobre privacidad y datos: Instruye a tus hijos sobre la importancia de mantener su información personal segura, a no compartir datos como dirección, escuela o número de teléfono, fotos que puedan ponerlo en riesgo, donde pueda identificarse los lugares que frecuenta como escuela, parques, centros comerciales, incluso el hogar.
Si tus hijos utilizan redes sociales, debes configurar la privacidad al nivel más alto y considera tener tu las contraseñas de todas ellas.
4. Fomentar pensamiento crítico: educar para que no crean todo lo que ven en línea. Haz ejercicios para cuestionar fuentes de información, otros para detectar señales de estafas o contenido sospechoso, como links, mensajes de premiso, etc.
5. Control del tiempo en pantalla: establecer límites saludables, como horarios programados para actividades digitales y no digitales y no te olvides de promover actividades físicas, familiares y sociales fuera de la red.
6. Seguridad técnica y contraseñas: enseñáles a usar contraseñas fuertes y únicas, a cambiarlas de forma frecuente y a tener procesos de autentificación.
7. Participa en su mundo digital: jugar con ellos, visitar sitios juntos, comentar sobre lo que les interesa. Conocer con quién hablan y qué amistades digitales tienen.
La presencia activa de la familia es una de las principales barreras contra riesgos en línea.
Esperamos que este contenido te sea útil. Proteger a los niños y niñas en Internet no se trata solo de limitar el acceso, sino de empoderarlos con conocimientos, construir confianza y supervisión responsable, y mantener una vigilancia activa combinada con herramientas tecnológicas adecuadas.
La seguridad digital es una pieza fundamental del bienestar infantil en el siglo XXI.
